REPSA fortalece la cultura de seguridad en el sector agrícola a través de taller sobre el uso de EPP en la UNAH WhatsApp Image 2026 08 26 at 6.05.03 PM

REPSA fortalece la cultura de seguridad en el sector agrícola a través de taller sobre el uso de EPP en la UNAH

La seguridad en las actividades agrícolas requiere conocimiento, prevención y compromiso. Con el propósito de fortalecer estos principios, Grupo REPSA impartió el taller “Uso de Equipo de Protección Personal en Actividades Fitosanitarias del Cultivo de Palma Aceitera” en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Campus Atlántida.

La actividad reunió a personal de finca, docentes y estudiantes, quienes tuvieron la oportunidad de conocer aspectos relacionados con la legislación vigente en Honduras, normativas internacionales, prácticas ambientales seguras y, especialmente, la correcta selección, utilización y mantenimiento del Equipo de Protección Personal (EPP) durante las actividades fitosanitarias en el cultivo de palma aceitera.

La capacitación como herramienta para prevenir riesgos

Para REPSA, formar a las nuevas generaciones de profesionales del sector agrícola representa una oportunidad para contribuir a la construcción de espacios laborales más seguros.

Durante el taller se destacó que conocer correctamente el uso del EPP permite prevenir accidentes de trabajo y enfermedades profesionales. Además, este tipo de formación ayuda a los participantes a identificar los peligros presentes en el campo y aplicar las medidas de prevención necesarias para desarrollar las actividades de manera segura.

Este conocimiento adquiere especial importancia en las actividades relacionadas con el cultivo de palma aceitera, donde los trabajadores pueden estar expuestos a diferentes tipos de riesgos dependiendo de la labor que realicen.

El EPP adecuado depende de cada actividad

Uno de los principales temas abordados durante el taller fue la identificación de los equipos de protección necesarios para diferentes actividades en campo.

Por ejemplo, para labores como corte de hojas y cosecha de fruta, se contemplan elementos como casco de seguridad, anteojos de seguridad, guantes, manga anticorte, cinturón lumbar, delantal y calzado de seguridad. Para la carga de racimos, se incluyen guantes, cinturón lumbar, casco, chaleco reflectivo, manga anticorte y calzado de seguridad. Mientras que para la aplicación de productos agroquímicos, se consideran elementos como mascarilla respiratoria, anteojos de seguridad, guantes, delantal u overol de PVC y calzado de seguridad.

Sin embargo, seleccionar el equipo adecuado no consiste simplemente en utilizar los mismos elementos para todas las labores. Es necesario evaluar el entorno, la actividad que se realizará, los peligros existentes y los riesgos asociados para determinar el nivel de protección requerido.

Entre los factores que deben considerarse están las condiciones del terreno, presencia de maleza, proximidad a fuentes de agua, condiciones climáticas y características específicas de la actividad. También deben identificarse riesgos físicos, ergonómicos y químicos para determinar la protección necesaria para cada parte del cuerpo.

La importancia de inspeccionar el equipo antes de utilizarlo

Uno de los errores más frecuentes identificados durante la capacitación es no inspeccionar el EPP antes de utilizarlo.

Una revisión previa permite detectar deterioro, decoloración, grietas, roturas o desgaste de sus componentes. Si estas condiciones pasan desapercibidas, el equipo puede reducir su capacidad de protección y aumentar el riesgo de accidentes o exposición a productos agroquímicos durante las labores de campo.

Por ello, la capacitación y el acompañamiento al usuario son fundamentales. Además de conocer qué equipo utilizar, los trabajadores deben aprender a inspeccionarlo, colocarlo, ajustarlo, limpiarlo y reconocer sus limitaciones.

Buenas prácticas antes, durante y después de las actividades

La seguridad debe estar presente en cada etapa de una actividad fitosanitaria.

Antes de comenzar, es importante identificar la actividad y los riesgos a los que estará expuesto el trabajador, conocer la información disponible sobre el agroquímico que se utilizará —como ficha técnica, etiqueta, panfleto y hoja de datos de seguridad— e inspeccionar el EPP.

Durante la actividad, se debe verificar que el equipo esté correctamente ajustado y seguir los procedimientos de trabajo seguro establecidos. También se recomienda realizar pausas de hidratación para evitar el agotamiento o los golpes de calor, así como pausas activas para reducir la fatiga física.

Después de finalizar, el EPP debe retirarse siguiendo los procedimientos adecuados para evitar la autocontaminación. Posteriormente debe limpiarse y descontaminarse siguiendo las recomendaciones del fabricante y almacenarse en un lugar limpio, seco y protegido de la luz solar directa.

Una experiencia práctica para fortalecer el aprendizaje

La experiencia de compartir estos conocimientos con el personal de finca, docentes y estudiantes de la UNAH fue valorada positivamente por el equipo de REPSA.

Durante las cuatro horas que duró la jornada, los participantes demostraron interés y una participación activa. Uno de los momentos que generó mayor interacción fue la práctica final, en la que los asistentes se organizaron en tres equipos para poner en práctica lo aprendido.

Durante esta dinámica realizaron ejercicios relacionados con la inspección, colocación, ajuste correcto y retiro del EPP, reforzando los conocimientos adquiridos durante el taller y evidenciando la importancia de utilizar correctamente estos equipos para prevenir accidentes y proteger la salud de los trabajadores.

Compartir conocimiento para construir un sector agrícola más seguro

Para Grupo REPSA, participar en actividades de formación con nuevas generaciones representa una oportunidad para contribuir al desarrollo profesional y promover una cultura de prevención dentro del sector agrícola.

Compartir experiencias y conocimientos permite fortalecer la comprensión sobre la importancia de la seguridad y salud en el trabajo, fomentando prácticas responsables con las personas y el medio ambiente. Al mismo tiempo, busca que cada participante asuma un compromiso activo en la creación de entornos laborales más seguros.

Este tipo de iniciativas también permite acercar la experiencia práctica del sector empresarial a estudiantes y futuros profesionales, contribuyendo a que los conocimientos adquiridos puedan convertirse posteriormente en buenas prácticas dentro de sus espacios de trabajo.

En el campo, la seguridad también cosecha buenos resultados

El mensaje que REPSA quiso transmitir durante todo el taller resume el propósito de la actividad:

“En el campo, la seguridad también cosecha buenos resultados”.

La seguridad no debe entenderse únicamente como el cumplimiento de una tarea o una normativa. Implica asumir el compromiso de proteger la propia integridad, la de los compañeros y el entorno.

Cada acción preventiva puede contribuir a marcar una diferencia y, por eso, el objetivo de este tipo de capacitaciones es que el conocimiento no permanezca únicamente en un salón de clases, sino que pueda trasladarse a las actividades diarias del campo.

Desde REPSA agradecemos a la UNAH – Campus Atlántida por la confianza y por brindar este espacio para contribuir a la formación de colaboradores de finca, docentes y estudiantes. Continuar fortaleciendo juntos la cultura de seguridad representa un paso importante para construir un sector agrícola cada vez más preparado, responsable y consciente de la importancia de proteger a las personas y al medio ambiente.